Hoy todos dormian la siesta...menos Lola, que ya habia dormido por la mañana un buen rato y no necesitaba mas. Entre las respiraciones de los niños que soñaban, las mantas calentitas, la musica de relajacion (Ludovico Einaudi, nos gusta escuchar, a veces), tan agusto que estabamos las dos.
Me agarra el calcetin y tira, animandome a quitarmelo. Hay que decir que Lola tiene por costumbre cuando entra en el aula, quitarse todo objeto (zapatos o calcetines) que le impida andar en contacto con la tierra. Nos miramos con los ojos bien abiertos y empiezo a quitarme el calcetin. Se rie. Sonrio. A por el otro, me ayuda y vuelve a reir. El movimiento de mis manos tirando del calcetin le provoca risa. Y de repente, pone su pie contra el mio. Juega con mis dedos. Tapa con su trapito mis pies. Rie.
Y yo sonrio por tan agradable momento. Que satisfaccion da esta profesion tan bonita.

