Hoy todos dormian la siesta...menos Lola, que ya habia dormido por la mañana un buen rato y no necesitaba mas. Entre las respiraciones de los niños que soñaban, las mantas calentitas, la musica de relajacion (Ludovico Einaudi, nos gusta escuchar, a veces), tan agusto que estabamos las dos.
Me agarra el calcetin y tira, animandome a quitarmelo. Hay que decir que Lola tiene por costumbre cuando entra en el aula, quitarse todo objeto (zapatos o calcetines) que le impida andar en contacto con la tierra. Nos miramos con los ojos bien abiertos y empiezo a quitarme el calcetin. Se rie. Sonrio. A por el otro, me ayuda y vuelve a reir. El movimiento de mis manos tirando del calcetin le provoca risa. Y de repente, pone su pie contra el mio. Juega con mis dedos. Tapa con su trapito mis pies. Rie.
Y yo sonrio por tan agradable momento. Que satisfaccion da esta profesion tan bonita.

Eres afortunada de saberlo. Y ellos y ellas de tenerte. Abrazos
ResponderEliminarPero qué preciosidad!! Hay que saborear esos bonitos momentos!
ResponderEliminarAy amiga, esta profesión nuestra qué bella es! cuántos buenos momentos!
ResponderEliminarcon el paso al cole echo mucho de menos esos momentos tan cercanos como el de la siesta...aunque siempre se encuentran otros!
Un besazo enorme linda
Profresional!que eres una profesional como un pino!