viernes, 31 de mayo de 2013

Un mantel tan importante...

Llevaba ya un tiempo queriendo introducir el mantel de tela en el momento de la comida en el aula.
Lo habia comentado con las familias y les parecio una idea muy buena.
Desde la cotidianidad, desde lo natural y familiar, que los niños/ as se sientan como en casa, lo mas parecido posible, claro.
Se lo comente en la asamblea y les gusto la idea, pero cuando llego el momento y lo pusimos sobre la mesa me di realmente cuenta de lo importante del momento. Que ilusion les hizo.



 
 
Estuvieron un buen rato en el que no perdieron detalle, se fijaron en las flores del dibujo, en su textura, en que quedara bien liso...y cuidado que ningun amigo/a lo quitara...

Ademas esta semana tambien hemos empezado a comer algunas eduacadoras con los niños/ as, para disfrutar en familia del momento placentero de comer. "Alimentarse es introducir energia" que verdad tan evidente y pura pero que poco pensamos en ello, ¿no?.

Es una etapa de imitacion y referencias y creo que ayuda si te ven disfrutar de la comida, con un ambiente relajado, sin ruidos, con lo que conlleva el acto social de comer en grupo.

Y comer con cuchara de metal y platos de ceramica (...y por favor, no de plastico!!!), fomentando la autonomia con la cuchara, con el acompañamiento si lo necesitan, que ellos/ as dejen su babero y cuchara en el carro de la comida...nunca desde la imposicion, si no desde su propia iniciativa e interes.

...mmmhhh...es todo un momento de placer y disfrute.



Orgullosa de que los 11 niños/ as del grupo no tengan problemas con la comida, que todos/ as utilicen con autonomia la cuchara y sobre todo, lo mucho que disfrutamos...ahora mucho mas, desde que comemos con Mantel.


¡Abrazos!

domingo, 26 de mayo de 2013

Instalaciones que sorprenden

Preparar un espacio, con una propuesta o instalacion que invite a observar, a transformar, a meterte en ello y crear, cambiar, jugar, experimentar...

Creo que es muy importante e interesante que el adulto proponga un espacio para los niños/ as, previamente pensado desde el momento o desarrollo del grupo, si necesitan una instalacion desde el movimiento, o desde la tranquilidad, desde la manipulacion de pequeños objetos, desde la degustacion con alimentos, etc..
Un espacio esteticamente dispuesto, con gusto, con logica, con un fin.

Y sorprenderles...que el niño/ a entre en la Escuela y se encuentre con un espacio que invita y apetece Estar en él. Y transformarlo.



 
Elementos de la cocina (tapas, cazuelas, cucharas de madera, de metal, espatulas...) dispuestos para experimentar.
 
 

(...un dia, al entrar en la Escuela Crea, el olor a las naranjas y los limones, cortados por la mitad, en tiras, colgados, expuestos sobre las mesas...invaden los sentidos...)

Animo a esas maestras y eduacdoras a expresar, a experientar y sacar toda su creatividad, siempre desde el respeto, observacion y admiracion por los procesos del niño/ a...






(Un beso fuerte para Isabel. GRACIAS, que ilusion me hizo)
 

lunes, 6 de mayo de 2013

Educación emocional

Maravilloso documental sobre la Educación Emocional, enorme el trabajo de algunos profesionales apostando desde los mas pequeñitos...

Importante el apunte cuando veamos a un niño/ a llorar no tapemos o callemos su llanto, aunque sea con la mejor intencion de consolarle, tendemos a decirles: no pasa nada...eso no es nada...ala, ya esta... Demosle el valor que se merece y pongamosle nombre a esa emocion, respetando el tiempo que cada niño/ a y situacion necesitan!!!!


http://www.youtube.com/watch?v=PQE4WqQSOcQ
















o0o SienTo, Luego eXisTO o00o

miércoles, 13 de febrero de 2013

Día para el Amor no consumista...


Que se celebre el amor, el respeto, el acompañamiento, los abrazos sentidos y consentidos, las miradas y caricias... y dejemos de celebrar una fecha comercial donde si no hay regalo comprado no amas...
y mañana...FELIZ DIA DEL AMOR!!

Foto: en la Escuela Infantil Crea el tiempo lo paran los abrazos tan bonitos como este...

Te propongo, y no solo mañana, un ratito cada dia, para que se pare el tiempo entre tu hijo/ a y tú, para abrazaros, para observaros, sonreiros con complicidad y llenaros de Amor.

miércoles, 23 de enero de 2013

Efecto Pigmalión: el poder de las palabras...

He encontrado este interesante artículo para que reflexionemos sobre las palabras, las etiquetas que nos empeñamos en poner, en que dejemos ya de pensar que por ser pequeños/ as no se enteran cuando hablamos  de ellos/ as cerca. Todo se resume en :RESPETO, SENTIDO COMÚN Y AMOR.

Este video es muy bueno en relación al tema de las etiquetas:
http://www.youtube.com/watch?v=yDhV4a4hPiE


Arancha.


CARLOTA FOMINAYAcarlotafominaya / MadridTemas relacionados

Las etiquetas que ponemos a los niños pueden generar comportamientos no deseados
«Es muy tímido», «es muy malo y desobediente», «no se entera de nada», «es pasivo»... Lo que pensamos, lo que decimos... A veces no somos plenamente conscientes pero juzgamos y etiquetamos a los niños prematuramente, condicionando su comportamiento y produciéndoles unas heridas que, metafóricamente, pueden llegar a estar sangrando durante muchos años si no se reconocen y cicatrizan correctamente. Es el llamado «efecto pigmalión» de los padres sobre los hijos, o de los profesores sobre los alumnos. «Demasiadas veces se pronuncian expectactivas o prejuicios durante el proceso comunicativo con los más pequeños sin tener en cuenta que en el futuro pueden originar sentimientos, comportamientos o rendimientos no esperados y/o deseados», apunta Alba García Barrera, profesora de Psicología de la Universidad a Distancia de Madrid (Udima). «En toda relación entablada con niños y adolescentes debe prestarse especial atención a la forma en que expresamos y transmitimos nuestras ideas, especialmente aquellas que afectan a su propia forma de ser, actuar o pensar sobre una determinada cuestión. En estas etapas los jóvenes se encuentran en pleno desarrollo físico, psicológico y afectivo, por lo que son altamente vulnerables a la influencia que puede llegar a ejercerse sobre ellos por medio de la comunicación. Es bastante fácil que, con nuestras palabras, afectemos al autoconcepto y la autoconfianza del niño», explica García Barrera.

Es muy fácil afectar de forma inconsciente ae los niños con nuestras palabras
¿Por qué sucede esto? «Porque solemos olvidar que una persona desarrolla su autoconcepto en función de las expectativas que depositan sobre nosotros las personas de referencia en nuestro entorno», prosigue esta especialista. «Es decir, un niño va formando el concepto que tiene de sí mismo en base a las valoraciones que recibe de sus padres, de sus abuelos, de sus tios, de sus maestros... Y si bien de pequeñito no le consideran capaz de hacer determinada cosa, muy probablemente acabe siendo incapaz de hacerla. Y no porque no tenga capacidad o habilidades suficientes, sino porque su entorno más próximo le está transmitiendo este mensaje, que difícilmente le invitará siquiera a intentarlo, a probar suerte... Se sentirá menos capaz que ellos y pensará que no puede hacerlo, que no tiene capacidad suficiente... y por tanto, será peor. Esto es lo que se conoce como "efecto Pigmalión" y ya fue demostrado en un estudio por Rosenthal y Jacobson», advierte.

«Trato diferencial» entre hermanos
Por otra parte las expectativas, prosigue esta docente, pueden depositarse en base al llamado «efecto halo». «Pongamos un ejemplo. En el entorno familiar sucede a menudo a través de las comparativas directas e indirectas con los hermanos, ya sean mayores o pequeños. Es común escuchar a un padre o a una madre decir a su hijo, cuando se está portando mal, "a ver si aprendes de tu hermano". Incluso muchas veces se tiende a regañar siempre al niño que se suele portar mal, solo por el hecho de que suele hacerlo con frecuencia, cuando en un momento dado ha podido ser al revés. Ningún niño se porta siempre bien, ni ningún niño se porta siempre mal. Y como padres debemos intentar ser justos y congruentes con ello», añade García Barrera.

Al niño que se suele comportar mejor se le regaña menos, y al contrario
Porque además, continua esta especialista, muchas veces se tiende a idealizar el comportamiento del hijo que suele comportarse mejor, y se le regaña menos, se le castiga menos y, en definitiva, se suele tener más paciencia con él que con el que suele portarse peor. «A esto se le llama "trato diferencial", y afecta directamente al autoconcepto, la autoestima y el rendimiento del niño. De hecho, influye en sus respuestas comportamentales, ya que cuando el niño es consciente de que sus padres esperan que tenga un mal comportamiento, tiende aún más fácilmente a tenerlo», asegura esta profesora de Psicología.

Ámbito escolar
Y en el ámbito escolar sucede exactamente lo mismo, afirma esta especialista. «El docente suele tender a poner notas más bajas a aquellos estudiantes que suelen rozar el aprobado, y notas más altas a quienes suelen sacar sobresalientes, aunque por determinadas circunstancias no sea así... Y esto influye en el autoconcepto del alumno y lo que se siente capaz de hacer». En este sentido, propone García Barrera, «hay que prestar atención a los comentarios que realizamos en casa sobre las notas que obtienen nuestros hijos, sin encasillarles, ni esperar determinados resultados. Pero ojo, esto no quiere decir que no haya que exigirles, sino que hay que procurar escucharles, entenderles y animarles a sacar todo el potencial que llevan dentro».

Debemos motivar y elogiar a nuestros hijos
En definitiva, debemos tener en cuenta que la capacidad autopercibida tanto del niño como del adolescente se modela en gran medida en función del «feedback» (respuesta) que le proporcionemos. «Lo que digamos acerca de sus capacidades y habilidades va a influir directamente sobre lo que se considere capaz de hacer. Por eso debemos motivarle y elogiar sus capacidades. Si el niño se siente capaz de hacer algo, y además siente interés por conseguirlo, actuará de forma motivada y será probable que alcance sus metas», concluye esta profesora.

Para potenciar la autoestima
—Aceptar y respetar al niño.

—Reconocer sus posibilidades y limitaciones.

—Crear un ambiente agradable y de confianza.

—Potenciar la comunicación. ¿Cómo? Mediante la pregunta y la escucha. Nos conviene preguntar para mantener un clima de seguridad y confianza imprescindible llegada la adolescencia. Y escuchar de forma activa, claro: Debemos mostrarle que realmente le estamos escuchando y que nos interesa lo que nos tiene que contar.

—Prestar atención al lenguaje verbal y no verbal.

—Favorecer la iniciativa del niño, estimular la exploración y el descubrimiento.

—Definir con claridad los objetivos y comprometer a los jóvenes su logro.

—Involucrar a los niños en el establecimiento de las normas y animarles a respetarlas.

—Tener expectativas realistas y positivas sobre las posibilidades de los niños.

—Cultivar la empatía, lo que equivale a ponerse en el lugar del niño, aceptarle y comprenderle.

—Hacer juicios positivos sobre los niños y evitar los negativos. Debemos tener en cuenta que el elogio, siempre que se produzca a continuación de un determinado comportamiento o conducta, sirve para reforzarla. Cuando realicemos una crítica, por contra, debemos destacar su capacidad y transmitirles que podrán mejorar si realizan un mayor esfuerzo o utilizan una estrategia distinta.